miércoles, 12 de junio de 2013

El Nacimiento de Gael

Para que entiendan la importancia deste segundo parto tengo que contar un poquito sobre el nacimiento de mi primer hijo Aidan. Ya sé que todos los nacimientos son importantes, pero cuando pasamos por una mala experiencia tenemos la necesidad de cerrar el ciclo que se abrió.

A las 33 semanas de embarazo de Aidan detectaron un CIR, pero todas las pruebas estaban bien. Luchamos contra las ginecólogas (hablo en plural porque fue por la SS y cada vez que íbamos estaba una distinta) porque querían inducir el parto a las 38 semanas... Lo consiguieron cuando cumplí las 40 semanas y porque nos amenazaron con policía y juzgado, y esto acompañado con maltrato (este maltrato fue simplemente porque les contaron que queríamos un parto en casa) nos llamaron de malos padres, asesinos y otras cosas más. Yo estaba agotada y tuve que acceder. Lo bueno es que empecé con el trabajo de parto antes de la inducción... casi tuve el pack completo pero aguanté. Al final nació con 51 cm y 2960 kg. El peor fue el posparto porque no tuve a mi niño conmigo toda la noche y cuando lo volví a ver a las 12 horas de nacido ya estaba entubado y luchando por su vida porque nació con una cardiopatía congénita de III/IV grado que nunca fue detectada durante el embarazo... pero esa fue otra historia. Yo vivo en Canarias y mi madre (somos muy llegadas) en Portugal y había viajado para acompañarnos en ese momento tan especial pero, vaya experiencia tuvimos todos!!!

Al final del embarazo de Gael, hasta la ginecóloga decía que yo estaba esperando por mi madre porque el bebé ya estaba listo para nacer (nunca quisimos saber el sexo). Pues, sábado día 14, día de fiesta de carnaval en el pueblo que vivo, el mismo día que llegaba mi madre, rompí la bolsa a las 7 de la mañana. Lo primero que hice fue verificar que el líquido era limpio. Pedí un vaso a mi compi y empecé a recoger el liquido para tomármelo (aquí en Gran Canaria cada vez hay más homeópatas que defienden la ingesta del liquido amniótico porque provoca un aumento de oxitocina y una mayor conexión con nuestro cuerpo y el bebé). Esto duró toda la tarde, con pocas contracciones (esto que durante el embarazo tuve muchísimas, y algunas dolorosas), pero con la música en la calle muy alta no me podía concentrar. Por suerte tengo una amiga matrona, Eli, que me va a atender el parto y mantenemos contacto por móvil.

Cerca de las 19h me llama una amiga Lola que nos va a acompañar en el parto (y a filmarlo) y decido ir para su casa. Púes ahí empiezo a tener más contracciones pero todavía no son seguidas, hasta las 22h que ya llega mi madre y la veo. Es nuestra oportunidad de pasarnos todos una experiencia distinta y bonita. Se va para mi casa y yo me quedo.

Ceno (esto que he pasado todo el día comiendo y bebiendo) bocadillo de atún, aceitunas con anchoas, papas fritas y champán... fue la cena más rara que he comido pero me supo como nunca. Me sentía feliz con la experiencia que estaba pasando y cada vez que venía una contracción la disfrutaba moviéndome. Inmediatamente me sentí cansada y me fui a dormir.

A las 2h55 me despertó una contracción fuerte, no me dolió como esperaba pero dije para mi misma "ésta es de las buenas, jejjej". Fui a beber agua y tuve otra a los 5'. Estaba sola disfrutando de las contracciones durante 30/40 minutos y después llamé a mi compi. Mi amiga Lola, que estaba pendiente se despertó también. Me di una ducha caliente y empezaron a ser más dolorosas, pero fáciles de aguantar. Le di prisa al costi diciendo: "vamos rápido porque algo me dice que si no salimos ya, voy a tener al bebé en el coche".

Llegamos al Materno Infantil de Gran Canaria cerca de las 5h, salgo del coche y viene un segurita con una cara de asustado: "¿Quiere una silla de ruedas?" al que yo contesto que "no, voy caminando, gracias". No sé que cara tengo pero me sentía perseguida por las miradas de las personas que estaban esperando fuera. Seguí caminando y teniendo mis contracciones, momento en que paraba y movilizaba las caderas para ayudar al bebé a bajar. Fue un camino de más o menos 20 metros en que tenia mis contracciones, era observada por el segurita con cara de pasmado y su famosa silla de ruedas y las miradas de las personas. Me estaba divertiendo.

Entré con Lola y tuve que esperar a que me observaran . Ignacio estaba haciendo mi ingreso. En esto me pregunta Lola: "¿de cuanto en cuanto tiempo tienes contracciones?" a la que yo respondo: "creo que de 5 en 5 minutos”. Y me replica " no, estás teniendo ya de 3 en 3 minutos". Ahora soy yo que puse cara de pasmada " Ha sí? ¡No me había dado cuenta! Las tenía tan seguidas que el auxiliar fue a avisar a la tocóloga. Cuando entré para que me observara, cerca de las 5h20m, me era imposible acostar, tuve ganas de “hacer caca”, fuí al baño y obré (pasé todo el día limpiando el cuerpo). La médica es un poco fría, pero no me importaba, hize que esperara hasta que conseguí acostarme y le dije que ya me podía hacer un tacto. Nada más hacerme el tacto le dijo al auxiliar: "trae una silla de ruedas y que preparen el paritorio. Está completa con bebé en 2º plano". Y pensé como?!!! Porque no sentía suficiente dolor (y es que en el parto de Aidan me pusieron oxitocina y no acepté epidural, por lo que esperaba sentir más dolor. Entonces si acepté la famosa silla de ruedas y fuimos directos al paritorio. Mientras Eli venía en camino, el equipo que he encontré se portó muy bien conmigo.

Al llegar al paritorio lo primero que hize fue desnudarme completamente, la ropa me pesaba horrores. Me sugirieron a que subiera al potro (está preparado para parir en varias posiciones), pero no podía, sentía el bebé bajando. Lo que hicieron fue poner sábanas alrededor de mis pies, una banqueta para la matrona, bajar luces, silencio y esperar por la llegada del bebé. Eli llegó en el momento que el bebé empezaba a coronar, no empujaba, disfrutaba de sentir como bajaba. Luego me invita a empujar un poquito porque se había quedado en la zona de la vulva, necesitaba oxígeno y ese momento sufría una bradicardia. Di un pequeño empujón, después otro e inmediatamente me dicen que preparara las manos para recibir al bebé. En esto todo, digo que no quiero que nadie me diga el sexo, que lo quiero ver yo... y es un NIÑO!!. Nació a las 5h40', con 50 cm y 2910 kg del día 15 de Marzo.

Dieron tiempo a que el cordón dejara de latir y el alumbramiento de la placenta fue natural. La matrona la limpió y preparó para yo comer. Dicen que no soy la primera que lo hago y tampoco seré la última, se está convirtiendo en algo cada vez más normal para ellas. Comí varios trocitos (no sabe a nada y es como gelatinosa) y la verdad que lo disfruté...

Gael se enganchó a la teta y hasta dió su primer eructo en el paritorio.

Salí del paritorio orgullosa de Ser Mujer y de tener la suerte y el poder de dar a luz… de dar la Vida.

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